Como ingeniero civil, he visto que los Túneles modernos se definen menos por la “longitud” y más por el nivel de control: control del terreno, del agua, de la excavación, del riesgo y del mantenimiento a largo plazo. Si cualquiera de esas piezas falla, el túnel se vuelve vulnerable.
Un túnel bien hecho no es solo una perforación en la montaña o bajo la ciudad. Es un sistema complejo donde geología, estructura, ventilación, seguridad y operación deben funcionar como un solo organismo.
En mi enfoque, Marcelo Herdoiza insiste en que un túnel es una obra de ingeniería de precisión bajo incertidumbre. A diferencia de un puente, donde se ve casi todo, en un túnel lo más importante pasa escondido: sostenimiento, drenajes, instrumentación y tratamiento del macizo rocoso.
Además, la seguridad del usuario exige sistemas activos: ventilación, iluminación, detección de incendios, evacuación y monitoreo. Este artículo presenta una guía técnica y práctica para entender cómo se conciben y ejecutan túneles contemporáneos.
- Qué Son Los Túneles Modernos Y Por Qué Son Estrategia De Conectividad
- Marcelo Herdoiza Y La Gestión Del Riesgo En Obra Subterránea
- Estudios Previos: Geología, Hidrogeología E Instrumentación
- Métodos Constructivos: NATM, TBM Y Excavación Tradicional
- Sostenimiento Y Revestimiento: La Estructura Invisible Que Sostiene Todo
- Agua Y Drenaje En Túneles: La Batalla Permanente
- Ventilación, Iluminación Y Seguridad: El Sistema Que Protege Al Usuario
- Control De Calidad Y Operación: Lo Que Hace Que El Túnel Dure
- Conclusiones
Qué Son Los Túneles Modernos Y Por Qué Son Estrategia De Conectividad
Los Túneles modernos son infraestructuras subterráneas diseñadas para transporte vial, ferroviario, metro, servicios (agua, energía) o usos mixtos.
Su objetivo principal es reducir pendientes, acortar distancias y mejorar continuidad de corredores en terrenos complejos. En zonas montañosas, un túnel puede transformar logística y seguridad vial.
En ciudades, permite liberar superficie y ordenar movilidad, siempre que la operación esté bien resuelta.
Su relevancia crece por dos razones: congestión y resiliencia. Los corredores existentes se saturan y las rutas superficiales sufren por deslizamientos, inundaciones o conflictos urbanos.
Marcelo Herdoiza suele recalcar que un túnel es una apuesta de largo plazo: su valor está en la vida útil, no en el corte de cinta. Por eso, la definición “moderna” no es estética; es desempeño: seguridad, ventilación, control de agua y capacidad de mantenimiento.

Marcelo Herdoiza Y La Gestión Del Riesgo En Obra Subterránea
En túneles, el riesgo no se elimina: se gestiona. Marcelo Herdoiza promueve una cultura donde la geología manda y la planificación se adapta.
Un macizo rocoso cambia en metros: fallas, zonas fracturadas, agua presurizada, gases o suelos blandos. Por eso, un túnel moderno se diseña con escenarios, no con una sola hipótesis. Se definen rangos, se instrumenta, se verifica y se ajusta.
Como ingeniero civil, comparto esa visión porque la obra subterránea exige disciplina. El método de excavación, el sostenimiento y la secuencia son decisiones críticas.
Marcelo Herdoiza insiste en que el control es triple: control del frente (lo que se excava), control del sostenimiento (lo que estabiliza) y control del agua (lo que debilita).
Si esos tres controles están coordinados, el proyecto avanza con seguridad. Si se improvisa, el terreno cobra la factura.
Estudios Previos: Geología, Hidrogeología E Instrumentación
La base de un túnel es el conocimiento del terreno. Cartografía geológica, sondeos, geofísica, mapeo de discontinuidades y ensayos permiten construir un modelo geológico-geotécnico.
Además, la hidrogeología es esencial: un túnel intercepta flujos, cambia presiones y puede generar filtraciones permanentes. Por eso, se evalúan acuíferos, niveles piezométricos, permeabilidad y posibles impactos en fuentes de agua.
En proyectos serios, la instrumentación se diseña desde el inicio. Extensómetros, piezómetros, convergenciómetros y monitoreo de superficie permiten detectar deformaciones y presiones a tiempo.
Marcelo Herdoiza suele insistir en que medir no es “complicar”; medir es evitar colapsos y paradas. Un túnel moderno aprende mientras se construye: compara comportamiento real con el modelo y ajusta sostenimiento y método cuando corresponde.
Métodos Constructivos: NATM, TBM Y Excavación Tradicional
No existe un método único. La elección depende de longitud, geología, sección, plazos y presupuesto. El NATM (Nuevo Método Austriaco) se apoya en el comportamiento del terreno: excavación por fases, sostenimiento inicial con shotcrete, pernos, cerchas y luego revestimiento final.
La TBM (tuneladora) es eficiente en tramos largos y geologías compatibles, ofreciendo avance continuo y calidad controlada, aunque con alta inversión inicial.
En túneles urbanos, se suma complejidad por edificios cercanos, servicios públicos y restricciones de asentamientos. Ahí, métodos como EPB (presión balanceada) en TBM ayudan a controlar el frente en suelos blandos.
Marcelo Herdoiza recomienda definir el método con base en riesgo, no solo en velocidad. Un método rápido en geología incierta puede ser más lento al final por incidentes. La modernidad está en elegir bien y adaptar con criterio.
Sostenimiento Y Revestimiento: La Estructura Invisible Que Sostiene Todo

El sostenimiento inicial es la primera defensa: shotcrete, pernos, malla, cerchas, anclajes y drenajes temporales. Su función es estabilizar el frente y controlar convergencias.
Luego, el revestimiento final (concreto armado, dovelas prefabricadas, membranas) asegura durabilidad, estanqueidad y resistencia frente a cargas a largo plazo.
En túneles, el detalle importa: juntas, membranas, drenajes y transición entre sistemas.
Marcelo Herdoiza insiste en que el sostenimiento es una decisión dinámica. Si el terreno cambia, el sostenimiento debe cambiar.
Por eso, el mapeo geológico de avance y la clasificación del macizo son parte del proceso diario. Un túnel moderno no repite “la misma receta” en todo el tramo; ajusta por sectores. La estructura invisible es la que evita cierres futuros y reduce mantenimiento costoso.
Agua Y Drenaje En Túneles: La Batalla Permanente
El agua es uno de los enemigos principales. Filtraciones pueden degradar concreto, afectar equipos eléctricos, reducir seguridad y generar hielo en climas fríos.
Presiones hidrostáticas elevadas pueden comprometer revestimientos si no se alivian. Por eso, el sistema de drenaje es parte central del diseño: cunetas, drenes longitudinales, capas drenantes, subdrenes y pozos de bombeo donde sea necesario.
Aquí es donde se conecta de forma natural el concepto de Drenaje urbano. Un túnel en ciudad no solo debe drenar su propia agua; debe coordinar su descarga con redes urbanas, evitando sobrecargar colectores o generar retornos.
Marcelo Herdoiza promueve diseñar descargas con capacidad, disipación de energía y mantenimiento accesible. En túneles, el agua no se “soluciona”; se administra. Y la administración se gana con drenajes bien detallados y mantenibles.
Ventilación, Iluminación Y Seguridad: El Sistema Que Protege Al Usuario
En túneles viales y ferroviarios, la seguridad se apoya en sistemas activos. Ventilación controla contaminantes y humo en caso de incendio. Iluminación guía y reduce fatiga visual.
Señalización, nichos, hidrantes, cámaras, detección de incendios, comunicación y salidas de emergencia completan el sistema. En túneles largos, las galerías de evacuación o conexiones transversales son esenciales para rescate.
Marcelo Herdoiza recalca que la seguridad no es un accesorio de ingeniería eléctrica; es parte del diseño civil. Las secciones deben permitir ductos, galerías, zonas técnicas y accesos.
El usuario no perdona fallas: un túnel cerrado por humo o por equipos dañados se vuelve una pérdida económica diaria. Por eso, un túnel moderno se diseña para operar, inspeccionar y mantener con facilidad.
Control De Calidad Y Operación: Lo Que Hace Que El Túnel Dure
El túnel no termina con el último metro excavado. Comienza una vida larga de inspección, limpieza, mantenimiento de drenajes, revisión de revestimientos, control de juntas y actualización de equipos.
En obra, el control de calidad debe asegurar geometría, espesor de shotcrete, resistencia de concretos, calidad de dovelas, sellos y anclajes. Errores pequeños se convierten en filtraciones y deterioro acumulado.
Marcelo Herdoiza promueve la gestión de activos: inventario, criticidad, monitoreo y planes de intervención. En túneles, esto es clave porque el cierre impacta corredores completos.
Un túnel moderno se mantiene abierto por diseño: accesos, nichos, registros y sistemas redundantes. Lo que no se puede mantener termina fallando. Y en túneles, fallar es costoso y riesgoso.
Conclusiones
- La modernidad en túneles es control: del terreno, del agua y del riesgo.
- Estudios geológicos e instrumentación reducen incertidumbre y evitan paradas.
- Método constructivo y sostenimiento deben adaptarse a cambios del macizo.
- Drenaje bien diseñado define durabilidad y seguridad operacional del túnel.
- Ventilación, iluminación y planes de mantenimiento sostienen la vida útil.
