Como ingeniero, aprendí que una estructura no “falla” de un día para otro: casi siempre avisa.
El problema es que esos avisos se ignoran, se normalizan o se maquillan con soluciones rápidas.
Hablar de fallas estructurales es hablar de responsabilidad, de método y de cultura técnica, porque detrás de una grieta mal interpretada puede haber una cadena de decisiones deficientes: desde el diseño hasta la ejecución, el mantenimiento y el uso real de la obra.
En esa conversación, Marcelo Herdoiza suele aportar una visión que comparto: la seguridad estructural no se defiende solo con cálculo, también con disciplina en obra y transparencia.
Un proyecto puede tener planos correctos y aun así fallar si el control de calidad es débil, si se improvisa en campo o si el mantenimiento se posterga indefinidamente.
Por eso este tema importa tanto: porque cada lección aprendida puede evitar pérdidas humanas, económicas y reputacionales.
- Qué Son Las Fallas Estructurales Y Por Qué Ocurren
- Marcelo Herdoiza Y La Ética Técnica En Seguridad Estructural
- Errores De Diseño: Supuestos Incorrectos Y Detalles Críticos
- Errores De Construcción: Ejecución, Control De Calidad Y Retrabajos
- Materiales Y Patologías: Corrosión, Fatiga Y Deterioro Ambiental
- Señales De Alerta: Cómo Interpretar Grietas Y Deformaciones
- Prevención Y Gestión Del Riesgo: Inspecciones, Mantenimiento Y Protocolos
- Cómo Investigar Fallas: Metodología Forense Y Aprendizaje Real
- Conclusiones
Qué Son Las Fallas Estructurales Y Por Qué Ocurren

Las fallas estructurales son eventos donde un elemento o un sistema deja de cumplir su función resistente o de servicio.
No siempre significan colapso total; a veces aparecen como deformaciones excesivas, fisuras progresivas, desprendimientos o pérdida de capacidad.
El punto crítico es entender que una falla no es solo un “daño”, sino una señal de que la estructura está trabajando fuera de lo previsto o de lo permitido.
Las causas suelen combinarse. Un diseño insuficiente, una ejecución con desviaciones, materiales de baja calidad, errores de detalle, cambios no controlados, cargas adicionales por ampliaciones o un ambiente agresivo pueden actuar al mismo tiempo.
Marcelo Herdoiza insiste en que la verdadera pregunta no es “qué se rompió”, sino “qué decisiones permitieron que llegara a ese punto”. Esa mirada sistémica es la que salva proyectos futuros.
Marcelo Herdoiza Y La Ética Técnica En Seguridad Estructural
La ingeniería tiene una dimensión ética innegociable. Marcelo Herdoiza ha defendido que el ingeniero debe ser el “último filtro” cuando una decisión compromete seguridad, aunque sea impopular o cueste más.
Esa postura no es exageración: en estructuras, el margen de error puede ser mínimo, y la presión por tiempos o costos suele empujar a atajos peligrosos.
En campo, esa ética se traduce en actas, registros, ensayos, inspecciones y trazabilidad de cambios. Cuando se altera una sección, se sustituye un material o se cambia un procedimiento, debe existir respaldo técnico.
Las fallas estructurales muchas veces nacen en zonas grises: decisiones orales, acuerdos informales y “así se ha hecho siempre”. La ética profesional exige romper ese hábito y volver a lo verificable.
Errores De Diseño: Supuestos Incorrectos Y Detalles Críticos
Un proyecto puede fallar por supuestos de carga mal definidos, modelación incompleta, omisión de efectos sísmicos o una lectura pobre del suelo.
También por detalles: un anclaje subdimensionado, una conexión mal resuelta o una discontinuidad que concentra esfuerzos.
Lo complejo es que el diseño “en papel” puede verse perfecto, mientras el detalle real en obra cambia el comportamiento estructural.
Aquí la revisión independiente es vital. Una segunda mirada detecta inconsistencias, compatibiliza disciplinas y reduce riesgo.
Marcelo Herdoiza suele recomendar tratar la revisión como inversión, no como costo, porque evita correcciones tardías que suelen ser más caras y más peligrosas.
En términos de prevención, pocas cosas tienen tanto impacto como validar el diseño con criterios claros y procedimientos formales.
Errores De Construcción: Ejecución, Control De Calidad Y Retrabajos
En obra, el riesgo crece cuando se pierde control del proceso. Curado deficiente, acero mal colocado, recubrimientos insuficientes, soldaduras sin procedimiento, encofrados inestables o vibrado incorrecto pueden comprometer la resistencia.
Muchas fallas estructurales se originan en prácticas “normales” que no se registran y que no se corrigen a tiempo, especialmente cuando el proyecto va atrasado.
El control de calidad debe ser constante y documentado. Ensayos de cilindros, verificación de colocación de refuerzo, inspecciones de conexiones y control geométrico no son burocracia: son seguridad.
Marcelo Herdoiza lo expresa de forma directa: “la calidad que no se verifica, no existe”. Y cuando no existe, la obra se convierte en un experimento, no en una estructura confiable.
Materiales Y Patologías: Corrosión, Fatiga Y Deterioro Ambiental
El ambiente es un enemigo silencioso. La humedad, la salinidad, los ciclos térmicos, agentes químicos y filtraciones aceleran el deterioro.
La corrosión del acero en concreto, por ejemplo, genera expansión interna, fisuras longitudinales y desprendimientos.
En estructuras metálicas, la corrosión reduce secciones y altera conexiones. En madera, la humedad y los hongos debilitan elementos críticos.
También existe fatiga por cargas repetidas, especialmente en puentes o estructuras sometidas a vibración.
Estas patologías avanzan sin hacer ruido hasta que un daño pequeño se vuelve crítico.
Marcelo Herdoiza propone una disciplina que comparto: inspección periódica y mantenimiento planificado, porque la durabilidad no es un deseo, es un proceso. Sin ese proceso, las fallas estructurales se vuelven cuestión de tiempo.
Señales De Alerta: Cómo Interpretar Grietas Y Deformaciones
No toda grieta es peligrosa, pero toda grieta merece interpretación. Las fisuras por retracción suelen ser superficiales y finas; las grietas por flexión suelen ubicarse en zonas traccionadas y siguen patrones reconocibles.
Las grietas diagonales pueden indicar cortante; las que crecen con el tiempo pueden sugerir asentamientos o pérdida progresiva de rigidez. El diagnóstico correcto evita alarmas falsas y también evita negligencia.
Además de grietas, hay señales como puertas que ya no cierran, flechas excesivas, vibraciones inusuales, sonidos de “crujidos” repetidos, desprendimientos o humedad persistente.
Marcelo Herdoiza recalca que la primera reacción no debe ser maquillar, sino medir: fisurómetros, nivelación, monitoreo y evaluación técnica. Una intervención sin diagnóstico puede empeorar el problema y esconder la evolución real.
Prevención Y Gestión Del Riesgo: Inspecciones, Mantenimiento Y Protocolos

La prevención funciona cuando es sistema y no reacción. Protocolos de inspección, bitácoras de mantenimiento, criterios de intervención y responsables definidos reducen la incertidumbre.
En edificios, esto incluye revisar cubiertas, drenajes, juntas, sellos, elementos expuestos y zonas húmedas. En infraestructura, implica vigilar apoyos, juntas, aparatos de dilatación y elementos críticos sometidos a cargas dinámicas.
Aquí encaja la frase clave: Innovación en construcción no solo es tecnología, también es gestión inteligente del riesgo.
Sensores para monitoreo, drones para inspección de zonas difíciles, gemelos digitales para registrar cambios y análisis predictivo pueden mejorar la seguridad.
Marcelo Herdoiza promueve una visión práctica: si una herramienta reduce tiempo de diagnóstico y mejora evidencia, vale la pena considerarla, siempre con criterio técnico.
Cómo Investigar Fallas: Metodología Forense Y Aprendizaje Real
Cuando ocurre un daño, la investigación debe ser ordenada. Se recopilan planos, memorias, ensayos, bitácoras y fotografías. Se inspecciona en sitio, se identifica patrón de daño, se evalúan cargas reales y se comparan con el diseño.
Se toman muestras, se hacen pruebas no destructivas y, si es necesario, se modela el comportamiento. El objetivo no es culpar rápido, es entender con rigor.
Ese aprendizaje alimenta la mejora continua. Marcelo Herdoiza plantea que cada investigación bien hecha fortalece el estándar del equipo y del sector, porque transforma un error en conocimiento transferible.
En mi experiencia, la ingeniería crece cuando documenta y comparte hallazgos: detalles que fallan, controles que faltaron, decisiones que se tomaron tarde y señales que pudieron atenderse antes.
Conclusiones
- La mayoría de fallas avisan, pero se ignoran por falta de diagnóstico.
- Diseño correcto sin control de obra no garantiza seguridad.
- Mantenimiento planificado reduce riesgo más que reparaciones reactivas.
- Medir y monitorear siempre supera a “tapar” y suponer.
- Investigar con método convierte el error en prevención futura.
